
Código ISSN 2588-0551
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Revista cientíca INSPILIP - Volumen 8 - Número 26 - Septiembre - Diciembre 2024
Código ISSN 2588-0551
(tejido epitelial mesenquimatoso) proinamatorio
podrían ejercer los efectos opuestos, empeorando las
enfermedades vasculares, la progresión del cáncer y
la metástasis. Las células endoteliales disfuncionales
pueden secretar citoquinas y activar la señalización
de factor nuclear kappa B (NF-kB) y Factor de
Transcripción STAT3 que, a su vez, activan la
invasividad in vitro (3). En individuos obesos, existen
numerosos mecanismos fundamentales asociados con
la aparición y progresión de la disfunción endotelial.
Estos mecanismos comprenden niveles elevados de
LDL y triglicéridos, aumento de radicales de estrés
oxidativo, niveles elevados de factores inamatorios
y desequilibrio hemodinámico. Los principales
agentes que contribuyen a la disfunción endotelial
en el contexto de la obesidad incluyen la resistencia
a la insulina (RI), forma oxidada de lipoproteína de
baja densidad (LDL), inamación relacionada con el
tejido adiposo y disminución de la biodisponibilidad
del óxido nítrico (NO) (3).
Los adipocitos acumulan lípidos y se vuelven
hipertrócos, promoviendo la secreción de sustancias
inamatorias. Mediadores como la interleucina-6
(IL6), la interleucina-1, factor de necrosis
tumoral alfa (TNF- α), leptina y estimulación de la
proteína quimio atrayente 1 de monocitos (MCP-
1), que conduce a la reducción de producción
de la adiponectina. Esto da como resultado una
reacción inamatoria como mecanismo defensivo
para la respuesta del tejido a la lesión a través de
la remodelación, reducción y/o destrucción de los
agentes contribuyentes y/o apoptosis de las células
lesionadas (3).
La muerte de los adipocitos se caracteriza por la
ruptura de la membrana celular y la liberación
de contenidos celulares como lípidos, citoquinas,
ATP, especies reactivas de oxígeno, colesterol y
ácidos nucleicos en el microambiente. Estos agentes
promueven la desregulación del tejido adiposo,
que constituye un actor importante en la iniciación
y progresión del tumor en individuos obesos. La
mayoría de las muertes por cáncer no son causadas
por el tumor primario sino más bien por metástasis,
responsables de aproximadamente el 90 % de
muertes por cáncer. El proceso de diseminación de
células tumorales desde un tumor primario a sitios
secundarios locales o distantes consta de una serie de
eventos biológicos complejos (3).
Hay una multitud de condiciones patológicas
que inuyen en la capacidad intrínseca de las
células tumorales para cruzar la barrera endotelial
promoviendo la extravasación hacia el tejido
metastásico. La inamación crónica asociada a
la obesidad afecta al sistema vascular y puede
desempeñar un papel importante a este respecto.
Esto puede ser explicado por la relación directa
entre el tejido adiposo y el sistema vascular, ya que
la mayoría de los vasos sanguíneos están encerrados
por el tejido adiposo perivascular (PVAT), que
desempeña un papel importante la función vascular
y la homeostasis mediante la liberación de diferentes
adipocinas y citocinas (3).
EL tejido adiposo de los pacientes obesos presenta
macrófagos M1, que secretan moléculas promotoras
de tumores, como TNF-α, IL-1β, IL-6, IL-8, IL-
18, IL-32, interferón (IFN)-γ, factor de crecimiento
endotelial vascular (VEGF), osteopontina (OPN),
tenascina C (TNC) y proteína quimioatrayente de
monocitos (MCP) -1 (2).
Todavía no comprendemos completamente las
causas y la patogénesis de diversos tumores. Además,
es muy importante reconocer la heterogeneidad de
las células cancerosas y las consecuencias de su
interacción (7).
Diagnóstico de obesidad:
El índice de masa corporal (IMC), denido como
la masa corporal en kilogramos dividida por el
cuadrado de la altura en metros (kg/m2), es la medida
antropométrica más utilizada para calcular la grasa
corporal aproximada y para clasicar el sobrepeso
y la obesidad. La Organización Mundial de la Salud
(OMS) clasica a los adultos con un IMC por debajo
de 18,5 kg/m2 como “bajo peso” y entre 18,5 y
24,9 kg/m2 como “normal”. Por encima del rango
normal, existen calicaciones convencionales para
"sobrepeso" (25-29,9 kilos/m2) y “obesidad” (30 kg/
m2 o mayor). La obesidad puede dividirse además
en clase 1 (30,0-34,9 kg/m2), clase 2 (35,0-39,9 kg/
m2), y clase 3 (40 kg/m2 o mayor) (11).
El IMC es una medida indirecta y no diferencia entre
masa corporal grasa y magra, ni tampoco especica
la ubicación de la adiposidad, es decir, si es central,
periférica o visceral. El signicado del IMC con
respecto a la composición corporal puede variar
según edad, sexo y etnia. Puede no ser un predictor
preciso de adiposidad en los ancianos, debido a la
pérdida de masa corporal magra que acompaña al
envejecimiento. Junto con el IMC, la circunferencia
de la cintura y la relación cintura-cadera se utilizan
comúnmente como aproximaciones de la adiposidad
central y la grasa visceral intra-abdominal (11).