Revista científica digital INSPILIP Código ISSN 2588-0551
DOI: 10.31790/inspilip.v3i1.81.g150
manejo de esta situación: Informe
médico y comunicación de las malas
noticias en las instituciones de salud.
Un ejemplo práctico sería como el
siguiente:
Masculino joven, de 17 años, sin
antecedentes personales, estudiante y
deportista de su colegio, sufre accidente
de tránsito mientras conducía
motocicleta, no usaba casco; su lesión
más importante fue a nivel de polo
cefálico, Glasgow Coma Score de
ingreso. 11/15, se realiza exámenes
complementarios (tomografía simple de
cerebro), se evidencia lesión con
múltiples contusiones en ambos
hemisferios, siendo valorado por
neurocirugía, quienes manifiestan
conducta expectante y tratamiento
médico, paciente evoluciona mal y a las
24 horas presenta GCS. 6/15, anisocoria;
es llevado a quirófano y se le realiza
craneotomía descompresiva; 12 horas de
posoperatorio, paciente con mala
evolución, presenta hipotermia, poliuria,
midriasis, nueva TC de cerebro simple
reporta colapso ventricular y herniación
uncal, se procede a estudio doppler de
vasos cerebrales, donde se evidencia
parada circulatoria cerebral, se instauran
medidas; sin resultados, 48 horas
posterior al trauma, paciente evoluciona a
muerte bajo criterios neurológicos.
Médico residente de emergencia tuvo
primer contacto con la familia (2
hermanos y la madre), le refirió que tenía
un “trauma craneoencefálico
moderado”, que estaría en observación
continua en sala de neurología; donde al
arribo de paciente no había médico de
guardia, ya que era fin de semana, nadie
habla con familiares en ese momento;
horas más tarde cuando paciente
deteriora médico de hospitalización es
notificado por enfermera sobre
condición de paciente, este valora el
caso, pide exámenes complementarios,
notifica al neurocirujano, quien llega a
informar a familia sobre necesidad de