
Revista INSPILIP - Volumen 4 - Número 2 - 2020
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Código ISSN 2588-0551
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pediatría y dermatología con medidas de cuidado de la
piel y restricción de vitamina D y calcio. (Figura 1 B).
DISCUSIÓN
Esta patología es una paniculitis lobulillar del tejido
celular subcutáneo, que se presenta en recien nacidos a
término o postérmino en las primeras seis semanas de vida
de los casos se asocia con determinados factores de riego
como: diabetes gestacional, preclampsia, infecciones, uso
de betabloqueantes durante el embarazo, hipertensión
arterial, consumo de cocaína y tabaquismo, estrés, hipoxia,
hipotermia, aspiración meconial, traumatismo locales
como factor de riesgo condiciones maternas asociadas a
infecciones durante el embarazo.
La patogenia no está aún esclarecida, por lo que se han
propuesto algunas teorías, las cuales señalan que los
factores condicionantes señalados pueden provocar
disminución de la perfusión periférica con cristalización y
posteriormente necrosis de las células del tejido graso
o adipocitos. Por otro lado, la presencia de una mayor
cantidad de grasa parda en el recién nacido determina la
cristalización y necrosis por acción de diversas noxas.
madurez de los sistemas enzimáticos que altera el
metabolismo de los ácidos grasos y generan una situación
de estrés capaz de generar necrosis grasa (5).
Esta patología se caracteríza clínicamente por la
presencia de nódulos subcutáneos eritematosos, violáceos
o incluso del color de la piel indurados al tacto que
pueden apreciarse únicamente con la palpación o pueden
profundos, con afectación principal del tronco posterior,
región glútea y extremidades. Se debe considerar la
posibilidad de infecciones sobreañadidas y desarrollo de
La mayor parte de los casos se presentan asintomáticos
con buen estado general y en una menor proporción
pueden asociarse a irritabilidad, hipotonía, anorexia o
vómitos. (5).
El diagnóstico es clínico y patológico y en muy pocas
ocasiones será necesario estudios diagnósticos ya que las
lesiones desaparecen espontáneamente sin dejar cicatrices
y estudio histopatológico con tinción de hematoxilina-
eosina, puede señalar hallazgos característicos como:
paniculitis lobulillar a nivel del tejido celular subcutáneo,
depósitos de cristales de colesterol en el interior de
células gigantes multinucleadas y adipocitos necróticos
que los rodea. (1,6)
La evolución y el pronóstico es favorable, ya que
ursa con resolución espontánea dentro de pocas
semanas o meses, sin embargo durante el proceso de
emisión pueden presentarse complicaciones como:
hipercalcemia, nefrocalcinosis, anemia, trombocitopenia,
hipertrigliceridemia e hipoglucemia que pueden
renal, aumentando el índice de mortalidad. Se cree que la
presencia de dichas complicaciones esta relacionadas con
bajo peso al nacer y la edad gestacional, cuya incidencia
después de la resolución de las lesiones cutáneas (1,5,7).
Existen hipótesis que explican sobre la hipercalcemia
secundaria , esta complicación es producto de la resorción
ósea que se produce debido a la elevación de niveles de PTH
(Paratohormona ) y prostaglandina E2, o probablemente
las lesiones granulomatosas que se encuentran en el
tejido graso, que conduce a una mayor absorción de
calcio. Finalmente; también se la ha relacionado con la
disminución del aclaramiento de calcio por los riñones en
(5) El principal diagnóstico diferencial es el escleredema
neonatal, presente en prematuros, caracterizado por
lesiones de color amarillo amarronado, con aspecto
céreo, rígido y pálido que pueden provocar enfermedad
deben descartar ante estos casos incluyen: paniculitis
infecciosa y nodular, lipogranulomatosis, infecciones
profundas de la piel y nódulos subcutáneos generados por
la interrupción brusca de corticoides sistémicos, éstos se
diferencian por el estado general de los pacientes y las
diferenciales menos frecuentes son: rabdomiosarcoma,
(1)
El tratamiento radica en el seguimiento y vigilancia
estrecha, para evitar el desarrollo de complicaciones, ante
la presencia de hipercalcemia se puede dar un manejo
oportuno basado en hidratación, dieta baja en calcio y
vitamina D, en casos graves se pueden incluir corticoides
y diuréticos de Asa y en casos refractarios es posible el
uso de bifosfonatos. (2,3)
El diagnóstico del paciente presentado, fue clínico
basado en las lesiones características que presentó
y fundamentado con estudio de anatomía patológica
obtenida mediante biopsia de piel. La evolución ha sido
favorable, sin complicaciones; por lo que no ha requerido
de tratamiento especíco.