En una segunda muestra de biopsia procedente de
piel de pie derecho, se observó hiperplasia epidérmica
irregular, cubierta por una gruesa capa
hiperparaqueratósica, que contenía aisladas pústulas
focales, espongiosis y exocitosis epidérmica focal leve,
degeneración vacuolar focal acompañada de
hiperpigmentación de la basal e infiltrado inflamatorio
crónico linfocitario en dermis papilar. Adicionalmente se
halló incontinencia pigmentaria con marcada fibrosis de
dermis superficial y profunda, disminución y atrofia de
anexos cutáneos, y en la tricrómica de Masson positivo
para fibrosis, marcada proliferación de fibras colágenas
engrosadas en dermis superficial y profunda.
Con base en la clínica de 16 meses de evolución y los
resultados de laboratorio para anticuerpos previamente
mencionados se confirmó la sospecha de colangitis biliar
primaria y esclerosis sistémica limitada. Se estableció así
el diagnóstico de síndrome de Reynolds. Se instauró
durante su hospitalización tratamiento con prednisona vía
oral 40 mg (8 a. m.), 20 mg (2 p. m.) y ácido
ursodesoxicólico 500 mg cada día; y al egreso hospitalario
se añadió metotrexate 10 mg vía oral cada semana.
Al décimo noveno día de tratamiento se observó mejoría
evidente, con remisión de la disnea, fuerza muscular
IV+/V, piel menos indurada, disminución importante de
las enzimas musculares (CPK 76 U/L, mioglobina
127,3ng/ml) y de la fosfatasa alcalina (493U/L).
La paciente concluyó su estancia hospitalaria sin
complicaciones derivadas del tratamiento; en
consecuencia, fue dada de alta con indicación de
seguimiento ambulatorio.
Discusión
La definición de SR se realiza por exclusión de otras
enfermedades autoinmunes, ante la presencia de
esclerosis sistémica o esclerodermia tipo CREST, en
conjunto con la CBP. En general se presenta con ictericia,
lesiones dermatológicas como eritema facial, induración,
esclerosis, úlceras cutáneas, angiectasias o telangiectasias
en mucosas y/o áreas de hiperpigmentación cutánea
(2,4,5).
En la mayoría de reportes de casos clínicos de SR se ha
observado una elevación de los valores séricos de las
enzimas hepáticas: ALT, AST, GGT y fosfatasa alcalina.
De allí parte la alta sospecha diagnóstica de SR en
pacientes con colestasis y positividad de anticuerpos
antimitocondriales (AMA). Resulta frecuente que la
aparición de síntomas de colagenopatías como fenómeno
de Raynaud, xerostomía y/o xeroftalmia, preceda con
meses o años a la aparición de la colangitis biliar primaria
(1-7).
Si bien, los AMA se elevan en el 25 % de los casos de
SR y se consideran como el marcador de mayor
especificidad y sensibilidad (8), también se ha descrito la
presencia de positividad de anticuerpos antimúsculo liso
(ASMA) y antinucleares (ANA). Además, se describe
hipercolesterolemia como consecuencia de la colestasis
crónica (8). En efecto, este síndrome puede ligarse a un
posible sustrato genético de laminopatía, descrito por
medio del descubrimiento de una mutación en el receptor
B de la laminina (9,10).
En cuanto al manejo terapéutico de esta entidad mixta,
para la CBP el fármaco de elección es el ácido
ursodexocicólico, a dosis de 13-15 mg/kg/día, ya que
contribuye a disminuir la inflamación de los conductos
biliares y los síntomas asociados a su obstrucción (7). Para
las manifestaciones de la esclerodermia se administra
AINES, además corticoides a dosis de 1mg / kg peso día
al inicio del tratamiento para luego disminuir hasta llegar
a la dosis mínima esperada. A la vez se agrega un fármaco
ahorrador de corticoides, como es el metrotexato a dosis
bajas o moderadas (de 10 a 15 mg cada semana), siempre
y cuando los límites superiores de transaminasas no
superen su valor por tres (2,4,6,7). En términos generales
este fue el tratamiento indicado a la paciente al egreso
hospitalario.
Conclusión
El síndrome de Reynolds es una patología poco común,
aun si se la considera dentro del grupo de enfermedades
reumáticas autoinmunes. Pero resulta fácilmente
identificable luego de la sospecha clínica, en el contexto
de una paciente femenina de mediana edad con ictericia
de comportamiento intermitente y de larga data, piel
indurada, debilidad muscular y que al realizar analíticos
se encuentran marcadores de estasis biliar elevados y daño
hepático. Aunque el SR no tiene cura, se instaurará
tratamiento para prolongar la calidad de vida del paciente.
Conflicto de intereses: Los autores declaran no tener
conflictos en la publicación del presente manuscrito.
Fuente de financiamiento
Propio de los autores