
Código ISSN 2588-0551
Revista INSPILIP - Volumen 5 - Número 2 - 2021
https://www.inspilip.gob.ec/
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Discusión
El Histoplasma capsulatum es un agente micótico
endémico en el Ecuador, a consecuencia de las
condiciones climáticas que facilitan su crecimiento
(3). La infección se produce por la inhalación de
los microconidios, que son la forma infectante del
Histoplasma capsulatum, dentro del alveolo prolifera en
forma de levadura, son fagocitados por los macrófagos,
produciendo una reacción inamatoria inecaz. Los
macrófagos infectados propagan la infección mediante
los vasos linfáticos hacia los ganglios linfáticos
adyacentes y desde allí se produce diseminación
hematógena a todo el sistema reticuloendotelial (7,9).
Aunque la transmisión es respiratoria, existen reportes
de transmisión vertical asociada al uso de terapias
antifactor de necrosis tumoral (anti-TNF) (10). La
sintomatología aparece entre 3 a 17 días después de
la infección con un promedio de 10 días, esto depende
del tamaño del inóculo y la virulencia del hongo
y el estado inmunitario del huésped. En pacientes
inmunocompetentes la infección suele tener un curso
benigno, pero en los pacientes inmunosuprimidos y en
niños se presenta de forma diseminada provocada por
la replicación continua del Histoplasma capsulatum
en los órganos infectados. En efecto, la ebre,
pérdida de peso y hepatoesplenomegalia resultan los
síntomas más comunes. En tanto que la sintomatología
gastrointestinal se presenta en el 10 % de los casos, la
afectación cutánea ocurre del 10 a 15 % de los casos y
la del sistema nervioso central del 5-20 % de los casos
(7,11).
La enfermedad diseminada es maniesta en pacientes
inmunocomprometidos. En el contexto clínico de
la paciente descrita en este estudio, se descartaron
patologías que comprometieran su estado inmunitario:
inmunodeciencias primarias, VIH, enfermedades
oncohematológicas, enfermedades inmunológicas,
además de otras infecciones. Con el diagnóstico de
desnutrición moderada basada en el décit de peso
esperado para la edad, se estableció que la paciente
presentaba inmunodeciencia secundaria de causa
nutricional.
La desnutrición proteico - calórica se describe como
la inmunodeciencia secundaria más frecuente en el
mundo, la gravedad está directamente relacionada al
grado de hipoproteinemia que afecta a la inmunidad
innata y adaptativa, produciendo menor producción y
funcionalidad de los linfocitos T. Además, la carencia
de micronutrientes debilita la barrera mucosa,
produciendo mayor susceptibilidad a las infecciones
(12-14).
El cultivo aún se considera el patrón de oro para el
diagnóstico, su limitante es el tiempo, pues el hongo
crece lentamente y tarda entre 6 a 12 semanas para la
obtención de resultados, en la histopatología se observa
directamente el hongo mediante las tinciones de
Wright, Giemsa y el ácido peryódico de Schi (PAS),
además de pruebas serológicas para el diagnóstico
temprano (5,11).
El tratamiento se indica en todos los pacientes con
histoplasmosis diseminada. En efecto, se recomienda
anfotericina B, en forma lipídica anfotericina B a
dosis de 3 a 5 mg / kg/ día, y en forma anfotericina B
desoxicolato a dosis de 0,7 a 1,0 mg / kg/ día durante
una o dos semanas, seguido de itraconazol a dosis de
2,5 a 5 mg/kg cada 12 horas hasta completar 3 meses
de tratamiento en los pacientes inmunocompetentes y
12 meses en pacientes inmunosuprimidos (5, 11,12).
La paciente descrita en este caso presentaba compromiso
inmunológico a causa su estado de desnutrición severa,
presentó manifestaciones clínicas comunes además de
afección gastrointestinal y lesiones cutáneas, en las que
se observó directamente el Histoplasma capsulatum
con la tinción (PAS), recibió tratamiento recomendado
a base de anfotericina B y de itraconazol.
Conclusiones
En el caso clínico de un paciente con histoplasmosis
debe tenerse en cuenta el espectro diagnóstico del
paciente desnutrido o que presente alguna patología
que comprometa su estado inmunológico, con signos
o síntomas compatibles de la enfermedad. El estado
nutricional es un componente importante de la
respuesta inmune, los décits nutricionales aumentan
el riesgo de procesos infecciosos severos. A pesar del
advenimiento de las pruebas serológicas, el cultivo
aún se considera el patrón oro para el diagnóstico.
El diagnóstico temprano, el tratamiento oportuno y
el seguimiento adecuado mejora el pronóstico del
paciente.
Agradecimientos: Servicio de Infectología pediátrica
del Hospital del Niño Dr. Francisco Icaza Bustamante.
Financiamiento: recursos propios.
Conictos de interés: los autores declaran no tener
conicto de interés.