
Código ISSN 2588-0551
Tuberculosis extrapulmonar: una revisión bibliográca
María Crespo
Código ISSN 2588-0551
46
https://www.inspilip.gob.ec
Revista cientíca INSPILIP - Volumen 6 - Número E - Agosto- Octubre 2022
Abstract
Extrapulmonary tuberculosis (EPTB) is caused
by hematogenous and lymphatic dissemination
of the Mycobacterium tuberculosis bacillus to
other organs. Indeed, locations in the pleura,
lymph nodes, abdomen, genitourinary tract,
skin, joints, bones and meninges are considered.
The diagnostic diculty of this pathology,
which extends to various anatomical regions, is
signicant, especially if the symptoms, clinical
s i g n s a n d t h e d i e r e n t i m a g i n g t e s t s d o n o t l e a d
to a diagnosis with certainty. In general terms,
the signs and symptoms that occur correspond to
pleural eusion, dyspnea, enlarged lymph
nodes (cervical or axillary, or both), bone
pain, low back pain, headache, and sometimes
altered consciousness. In most cases, invasive
diagnostic tests such as biopsy or ultrasound
-guided ne needle aspiration (FNA) or
c o m p u t e r i z e d a x i a l t o m o g r a p h y ( C A T ) a r e
required to collect biological samples for
diagnosis. Tuberculosis diagnostic methods
are based on the combined use of smear
microscopy and isolation of the microorganism
in culture, but both have drawbacks: smear
microscopy due to its sensitivity, and culture
due to time. It should be noted that molecular
t e s t s s h o w a s i g n i c a n t a d v a n c e f o r t h e
diagnosis of tuberculosis. The treatment of these
forms of tuberculosis does not dier from the
treatment guidelines for the pulmonary forms.
It is recommended to use the same mechanisms
of antibiotics with a duration of six months
and exclusively extend the duration in cases of
tuberculosis with neurological involvement.
Keywords: Mycobacterium tuberculosis.
Tuberculosis. Tuberculosis, Lymph Node.
Tuberculosis, Meningeal.
Introducción
Según la clasicación de la Organización
Mundial de la Salud (OMS), basada en la
localización anatómica de la tuberculosis (TB),
se dene como tuberculosis extrapulmonar a
la infección por Mycobacterium tuberculosis
bacteriológicamente conrmada o clínicamente
diagnosticada que no involucra a los pulmones,
sino órganos como: pleura, ganglios linfáticos,
abdomen, tracto genitourinario, piel,
articulaciones, huesos y meninges.
Se incluyen en la denición los casos
diagnosticados con base en anomalías de
imágenes radiológicas o histología sugestiva
y casos extrapulmonares sin conrmación de
laboratorio
1
.
L a T B E P s u p o n e e n t r e e l 1 0 % y 2 0 % d e l t o t a l
de los casos en personas inmunocompetentes,
y hasta el 60 % en pacientes con virus de
inmunodeciencia humana (VIH). La diseminación
de la infección se produce en forma hematógena y
linfática
1,2
.
El contagio se produce por vía aerógena a
partir de pacientes bacilíferos con lesiones
pulmonares (abiertas), es decir, conectadas
con el exterior por un bronquio de drenaje. Las
otras posibles vías de contagio han dejado de
tener importancia epidemiológica, Por tanto, se
considera como el único reservorio relevante
de Micobacterium tuberculosis causante del
mantenimiento de la pandemia al ser humano
infectado
3,4,5
.
La aspiración de M. tuberculosis hasta los
alvéolos desencadena una serie de respuestas
tisulares e inmunológicas conocidas como
primoinfección tuberculosa. Se produce un foco
de alveolitis exudativa, los macrófagos eliminan
un determinado número de micobacterias y si
la invasión no resulta masiva, muchas veces
n o s e p r o d u c e e s t a f a s e l o c a l . A l p r o p a g a r s e l a
infección por las vías linfáticas intrapulmonares
hasta los ganglios regionales paratraqueales o
mediastínicos se ocasiona el llamado complejo
bipolar (foco pulmonar y adenopatías). En esta
fase es habitual que se produzcan pequeñas
diseminaciones bacilares por vía hematógena
a los segmentos apicales pulmonares, riñones,
hígado y huesos, que por lo general suelen
controlarse localmente y que no poseen
relevancia clínica
3,6
.
En determinados casos de primoinfección
asintomática, que no dejan secuelas detectables
en la radiografía de tórax, se evidencia la
memoria inmunológica que se maniesta con la
prueba de la tuberculina y permitirá diferenciar
los individuos infectados de los no infectados
3
.
El contagio con bacilos farmacorresistentes
produce una tuberculosis resistente que sólo
se diagnostica luego de tres a cinco meses de