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Revista Ecuatoriana de Ciencia, Tecnología e
Innovación en Salud Pública
Código ISSN 2588-0551
Revista cientíca INSPILIP - Volumen 7 - Número Especial - Noviembre 2023
https://www.inspilip.gob.ec
Abstract
Background: Research prior to the pandemic
by COVID-19 ratied that addiction to new
technologies in its internet and cell phone
variants was a fact. With a prole characterized
by problems of anxiety, self-esteem, isolation and
self-control. Objective: To analyze the evidence
of psychological treatment such as cognitive
behavioral therapy for technology abuse in the
implementation of intervention programs. Method:
A literature review was conducted according to
the guidelines of the PRISMA statement, in the
databases: Pubmed, PyscINFO, Eric, Redalyc,
Scielo and Dialnet, with a publication time range
2005 - 2019. Result: The search yielded 742
articles related to cognitive behavioral therapy
and technology addiction, of which 15 articles were
included for the analysis as they met the selection
criteria. Conclusion: Cognitive behavioral
therapy evidences a signicant reduction in the
abuse of technologies and optimizes self-control.
In addition, ecacy as a psychological treatment
in combination with motivational interviewing and
psychoeducation.
Keywords: Cognitive behavioral therapy, Internet
addiction disorder, Social networks, Addictive
behavior.
Introducción
En el año 2009 la Fundación Pzer publicaba que el
98 % de los jóvenes españoles de 11 a 20 años eran
usuarios de Internet (1); en 2019 el Observatorio
Español de las Drogas y las Adicciones (2) expuso
que el 2,9 % de población entre 15 a 64 años
presentaba conductas compulsivas en el uso de los
dispositivos con acceso a la internet.
En efecto, el uso excesivo de las tecnologías
digitales fue reconocido como un problema de
salud pública por la OMS en el año 2014 (3), y con
la inclusión del trastorno de juego en el capítulo
de uso de sustancias y trastornos adictivos en la
actualización del DSM 5, la Asociación Americana
de Psiquiatría reconoció públicamente el fenómeno
de la adicción conductual (4). Un hecho sustancial
en el cambio del paradigma de estas conductas en
el campo de las adicciones.
La notable transición del uso al abuso de las
tecnologías (1), se justica por su atractiva
tendencia con elementos como la sincronía,
anonimato, capacidad de socializar y sentirse
miembro de un grupo, construcción de identidades,
juegos sexuales y galanteo, bienestar psicológico,
inmediatez, accesibilidad y comunicación
mediante la escritura (5). No obstante, la literatura
evidencia que el uso excesivo se asocia con
síntomas depresivos, siendo más prominente en
aquellos que preeren el uso de redes sociales
como Twitter, Facebook e Instagram (6). El abuso
de Facebook se correlaciona positivamente con
los signos de trastornos psicológicos, como la
ansiedad y la depresión (7). Sin duda, alguien que
abusa de las redes es posible que llegue concebir
como imposible desconectarse, ni siquiera por
un momento. La desconexión representaría la
muerte (8). Siendo necesario contar con estudios
que demuestren la ecacia de las intervenciones
de la conducta asociada a la adicción de las
tecnologías, y aportar al consenso cientíco
respecto a la conceptualización y clasicación de
estos trastornos con el benecio para las políticas
de prevención y el tratamiento de las personas
afectadas (9).
Adicción a las tecnologías y evidencia empírica
de tratamiento cognitivo conductual.
Griths (1995) como se cita en Marco y Chóliz
(10) formuló por primera vez el concepto de
adicción tecnológica, operacionalmente la denió
como adicción no química; sino, que implica la
interacción excesiva hombre máquina. Griths
(1998) dene como adicción tecnológica a las
conductas que cumpla seis criterios: saliencia,
cambios de humor, tolerancia, síndrome de
abstinencia, conicto y recaída. Así mismo, en las
últimas décadas para establecer los elementos que
determinan una conducta adictiva sin sustancia,
se ha utilizado los mecanismos de las adicciones
químicas clásicas como soporte.
Como sucede con la adicción química, las personas
adictas a una determinada conducta experimentan
un síndrome de abstinencia cuando no pueden
llevarla a cabo, caracterizado por la presencia de
un profundo malestar emocional o estado de ánimo
disfórico, insomnio, irritabilidad e inquietud
psicomotriz (1). Además, la impulsividad y
posterior compulsividad también cumplen un
rol relevante, en este sentido cuando la adicción
conductual avanza los comportamientos se
vuelven automáticos, activados por las emociones
e impulsos, con pobre control cognitivo y de
autocrítica sobre ellos (11).
Para el tratamiento debe tenerse en cuenta que
cada individuo es único y el plan de ayuda será
personalizado en cada caso, buscándose siempre
ayudarle a restablecer y mejorar de manera
sustancial cada una de las áreas importantes de
su vida (11). Hay ciertos aspectos comunes en
la motivación para el tratamiento, en la elección
DOI: 10.31790/inspilip.v7iESPECIAL.475