
Código ISSN 2588-0551
https://www.inspilip.gob.ec
Síndrome de Percheron: reporte de caso
María Monroy
51
Revista cientíca INSPILIP - Volumen 6 - Número 3 - Septiembre - Diciembre 2022
Código ISSN 2588-0551
El tratamiento se basa en el estándar al de los
accidentes cerebrovasculares isquémicos, este varía
de acuerdo al tiempo de evolución, su ubicación y
las contraindicaciones para el uso de trombolíticos.
Las pautas que la AHA (American Heart Association)
y ASA (American Stroke Association) para el
manejo temprano de pacientes con accidente
cerebrovascular isquémico agudo, mostraron benecio
de la trombectomía mecánica de ventana extendida
en grandes vasos. Debido al tamaño de la arteria de
Percheron, la extracción mecánica del trombo no es un
tratamiento viable para este síndrome
2,14,15
.
Con respecto al uso del rtPA (activador tisular del
plasminógeno), se administrara a todos los pacientes
con accidente cerebrovascular agudo en promedio
de 3 a 4,5 horas posterior a la última normalidad
conocida
13,14
. Su uso es controversial, debido a que
raramente se usa para tratar la isquemia de la arteria
de Percheron derivado a su dicultad diagnóstica, sin
embargo, ha mostrado resultados favorables en casos
en los que no se encuentra contraindicado
2,13
.
En los casos no emergentes, el tratamiento se centra
en las causas siológicas subyacentes y rehabilitación
física. El uso de anticoagulantes y antiagregantes
plaquetarios puede ser debatido, pero su uso se justica
por la presencia de enfermedades concomitantes que
requieran anticoagulación a largo plazo como en
patologías cardioembólicas, mientras los antiagregantes
se indican en las causas criptogénicas
2,16
.
La importancia del diagnóstico oportuno radica en
realizar el tratamiento con rtPA para obtener una
recuperación satisfactoria
13
; en este caso clínico, el
paciente ingresó con una evolución de 20 horas, por
ende, no era candidato para tratamiento trombolítico.
El tratamiento también se basa en el soporte vital,
en sala de cuidados intensivos. El pronóstico y
evolución de los pacientes suele ser favorable
1,4
.
Las complicaciones que suelen presentar estos pacientes
se pueden dividir en: a) dependientes (complicaciones
propias del infarto bitalámico), b) independientes
(relacionada con el soporte vital invasivo).
Las complicaciones dependen de la ubicación y
extensión de la lesión, esto no solo involucra la esfera
motora y sensorial, sino también la esfera mental.
Los trastornos del comportamiento se producen por
desconexión de los circuitos tálamo corticales (lóbulo
frontal), produciéndose demencia segundaria
6,17
.
La “demencia talámica” es una de las complicaciones
tardías, se relaciona con las alteraciones conductuales
y cognitivas asociadas a la afectación talámica,
e incluye deterioro de la memoria y trastornos
psiquiátricos: trastornos de la personalidad, ansiedad o
depresión, labilidad emocional o delirio, desinhibición,
hipersexualidad, celos delirantes, disminución de la
necesidad de sueño, episodios de manía o irritabilidad.
Es necesario realizar pruebas neuropsicológicas
seriadas a lo largo del tiempo posterior al infarto
para vericar el alcance del deterioro cognitivo y
conductual
5,18,19
.
En el caso presentado, el paciente cursó con trastornos
cognitivos y psiquiátricos a mediano plazo: deterioro
de la memoria y labilidad emocional con tendencia a
la depresión.
Las complicaciones independientes al infarto bitalámico
durante la fase aguda son: neumonía e infección de vías
urinarias. La más frecuente es la neumonía bacteriana,
en el metanálisis realizado por Mónica S. Badve et
al., que engloba 47 estudios durante el período del
2011 al 2017, reporta una frecuencia del 13,5 % con
índice de condencialidad del 95 %, es decir, que
aproximadamente 1 de cada 10 pacientes con ictus va
a presentar neumonía asociada, aumentando tres veces
la mortalidad, además de días y el costo de internación,
así como acentuación de la o las discapacidades que
puede presentar al alta hospitalaria y la recuperación
prolongada.
20
.
En este caso clínico, nuestro paciente cursó con
choque séptico por neumonía asociada a la ventilación
mecánica invasiva con sospecha de multirresistente,
durante el cual recibió antibioticoterapia de amplio
espectro.
Conclusiones
En particular, la circulación paramedial está dada por
arterias conocidas como paramedianas, de las que
una de sus variantes es un tronco común denominado
(arteria de Percheron), con una prevalencia del
12-20 %. La oclusión vascular de dicho tronco
común se denomina síndrome de Percheron o infarto
bitalámico, siendo una patología infrecuente que tiene
prevalencia menor al 1 % a nivel mundial. En efecto,